EN BUSCA DE LAMINIO
LAS CLAVES DE LEZUZA (1ª Parte)
[Tesis
de Federico J. García Mariana]
Los historiógrafos no se ponen de acuerdo sobre la localización de la ciudad (oppida) ibero-romana de Laminio, a pesar que se conservan distintos documentos históricos que hacen referencia a su existencia; y a pesar que en dichos escritos se citan ciudades como Libisosa (la actual Lezuza), Toletum (Toledo), Consabro (Consuegra), etc.., por citar sólo unas pocas que han podido ser sobradamente confirmadas, y que nos podrían servir de referencia para localizar una tras otra el resto de las oppidas y mansiones citadas por las fuentes clásicas. Pues no hay razón para desconfiar en dichos textos, aún admitiendo pequeños errores en las distancias relativas (en millas romanas) que se que especifican en algunos de los itinerarios que se conservan. El Itinerario de Antonino es uno de ellos (y será una de nuestras principales fuentes); también se ha utilizado las coordenadas de la proyección atribuida a Ptolomeo, aunque dicho método, por el momento, y a mi juicio, lo considero menos preciso, por la imprecisión geográfica entre el sistema cónico alejandrino respecto a los sistemas de proyección más actuales, o porque su traducción/trascripción historiográfica puede ser menos fidedigna.
Lo que sí está claro, es el método principal en que se debe basar la investigación para la búsqueda de dichos poblados y mansiones, sobre un modelo de análisis del Itinerario de Antonino con la peculiaridad de establecer una localidad base de referencia; un sistema que yo llamo "Claves de Lezuza".
Nuestra ruta de referencia va a ser la nº 31 de dicho Itinerario, que nos servirá de base para el seguimiento analítico de la posible localización de Laminio; ruta que, paradójicamente, creo que es la que menos ha sido contrastada, pero que sin duda, es la que más nos puede decir sobre la situación de Laminio.
Por lo que a continuación, citaremos los aspectos fundamentales de las "Claves de Lezuza" (sobre la base de referencia de la situación y características de esta oppida):
a) OPPIDA DE REFERENCIA: Nuestro primer aspecto se basará en encontrar una oppida base, que esté lo suficientemente cercana al presunto lugar de Laminio, según la ruta nº 31, y que ya haya sido descubierta: nuestra oppida de referencia no puede ser otra que Libisosa (Lezuza).
b) DIMENSIONES DEL RECINTO: En segundo lugar, siguiendo las referencias de escritores como Plinio, no podemos decir que Laminio fuera un simple poblado, sino que era en realidad una ciudad u oppida, semejante a la que puede ser Libisosa, desenterrada junto al Castillo de Lezuza, de al menos unas 10 hectáreas de recinto urbano. Esta primera consideración es importante, a la hora de tener una referencia del tamaño del área urbana que buscamos, y descartar algunos poblados tipo "morras". Es bastante evidente, que una de las causas por las que Laminio no ha sido encontrado, no es porque buscaran en sitio equivocado, sino porque no sabían exactamente lo que buscaban (y es difícil encontrar algo si no se sabe realmente lo que se busca).
c) MARCO GEOGRÁFICO: Un tercer punto, es el aspecto espacial donde aplicar todas nuestras pesquisas. Salirnos fuera de este marco sería traicionar a nuestro propios criterios, además de perdernos en contraproducentes divagaciones. Nuestro marco debe ser un semicírculo de unos 1924 Km2 hacia el Oeste, centrado en un hipotético meridiano que cruza Lezuza, (de 35 Kms. de radio). Dentro de este semicírculo, podremos a su vez diferenciar un sector principal, que comprende aproximadamente unos 60º de arco, en sentido Noroeste-Suroeste (Villarrobledo-Ossa de Montiel-Alcaraz); y otros 2 sectores periféricos secundarios, complementarios a los 180º: sector Noroeste-Norte (Villarrobledo-Minaya) y Suroeste-Sur. Esta forma de seccionar nuestro marco geográfico nos sirve para establecer fases prioritarias de inspección y de cálculo.
Una vez establecidos estos 3 aspectos base para nuestro modelo, podemos rechazar algunos argumentos de poca base, como el hecho de identificar a la villa de Alhambra con Laminio, algo que, sobre el seguimiento riguroso de la ruta nº 31 del Itinerario de Antonino, es totalmente imposible. Otras pruebas de antiguos textos existentes, en efecto, nos identifican a Alhambra con Anensamarcae , [p. ej.- ver el: Diccionario histórico geográfico, biográfico y bibliográfico de la provincia de Ciudad Real, 1914; de Inocente Hervás y Buendía]; la cual también era ciudad romana, pero que a mi parecer anula esta "tradicional" y mala extendida identificación.
Por los mismos motivos, también deberemos de rechazar los argumentos que identifican a Laminio con Fuenllana, Viilanueva de los Infantes o Montiel,: están demasiado lejos de Libisosa ( a más de 40 Kms).
Por lo que de nuevo, nos encontramos frente a un campus laminitanum completamente "vacío"de ideas, en la búsqueda de su enigmática oppida capital.
La tesis de Olcade de identificar a Laminio con El Villar de Sotuélamos está dentro del marco geográfico de mi tesis, sin embargo, no cumpliría el segundo aspecto de las dimensiones del recinto. De cualquier modo, por el momento, este argumento es el que mejor se identifica con la localización de Laminio de la ruta nº 31. Si bien, considero además, que este poblado presenta escasos vestigios de restos sobre calzadas romanas importantes, considerando que la zona ha debido de ser poco alterada por las vías modernas, vías que pudieran haber sustituido a aquellas. El pequeño puente de piedra que se cita sobre el río Sotuélamos, apenas sería suficiente para el paso de una cuádriga o de un carro tirado por 2 caballos (biga); por el momento me inclino a concluir que El Villar no puede ser Laminio mientras no demuestren lo contrario... (y si lo "demuestran", tampoco); sus moradores sin duda que serían lamimitanos, pero no de la capital.
Por lo que debemos de seguir con nuestras pesquisas, y no necesito decir hacia dónde deben ir éstas dirigidas..
[CONTINUARÁ...]
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"Las Claves de Lezuza", Julio-2005© Copyright FEDERICO JOSÉ GARCÍA MARIANA