Tres
son las obras tradicionales de hidráulica que podemos encontrar en La Pasadilla:
el molino harinero de agua, una captación subválvea junto a éste, trazada
entre 2 pozos que se comunican entre sí por una galería transversal al río Córcoles.
Y una zanja cimbrada que recorre la margen derecha paralelamente al río Córcoles,
que desemboca en sucesivos aljibes.
La
galería subválvea es una obra olvidada en el tiempo, de la que se carece de
documentación histórica, por lo que es interesante que aquí sea descrita y
tratada en un primer esbozo monográfico. Aunque debido también a su buena
conservación, es además, un buen ejemplo de lo que se entiende como obra
tradicional hidráulica, de ingeniosa configuración y trazado, ideada con
extrema pericia y buen criterio, sin duda concebida por un extraordinario
conocimiento técnico de su desconocido proyectista.
Pero de ésta, sólo se conoce con certeza su vinculación al abastecimiento ganadero privado de la misma finca donde hoy se sigue utilizando, así como para el antiguo servicio que en su día daba a los operarios del molino harinero adjunto (Molino de la Pasadilla).
No
obstante, se sabe que esta finca perteneció a la congregación religiosa de las
Carmelitas Descalzas de Villarrobledo, desamortizada a partir de 1836, como
tantas otras propiedades eclesiásticas (Espinar,V. 1998); momento a partir del
cual pasó a dominio privado por subasta pública. Estas infraestructuras
debieron de ser concebidas inicialmente por algún alto cargo canónico o laico,
tanto para el abastecimiento permanente de agua como para la industria molinera
local de la villa.
En la obra de Sandoval Mulleras, A. (1983), se cita que la congregación de las Religiosas Carmelitas de Villarrobledo fue fundada el 24 junio de 1654, en principio como beaterio y escuela de niñas a cargo de la Madre Águeda de la Natividad, para pasar a erigirse convento en 1729, con la ampliación de distintas obras gracias a las limosnas de particulares, y sobre todo, por la de sus máximos benefactores: el Virrey del Perú, Fray Diego Morcillo Rubio de Auñón (natural de esta villa), y el Obispo de Huamanga (Perú), Alfonso Roldán; por lo que estos o alguno de ellos, podrían relacionarse con la construcción de estas obras.
Se
comenta que desde muy antiguo, ya había molinos de agua lejos de la población.
En una instancia del 27 de marzo de 1751, suscrita por el presbítero D. Juan
Ordóñez Blázquez, consta que no había en aquella época más molinos que los
de agua, y estos fuera del pueblo. Por otro lado, en 1889 todavía existían y
funcionaban en este término municipal 4 molinos de agua.
Siguiendo
la misma obra de Sandoval, se cita que en 1779, el maestro hidráulico Antonio
Ferreti hace un informe sobre el hecho de que existe caudal
suficiente en la fuente del Moral de Sotuélamos (término municipal de El
Bonillo), para canalizarla hasta Villarrobledo, y devolver el resto al Córcoles.
Por lo que según todo lo comentado, podría deducirse que la fecha de realización tanto de la galería como del molino, está entre 1729 y 1779, tal vez en relación con la técnica demostrada por Antonio Ferreti, ya popular para estas fechas en toda la comarca de La Mancha (se tiene también constancia de sus proyectos en Ciudad Real); y que estas infraestructuras podrían haber sido promovidas, al menos en lo económico, por el Virrey Morcillo (del cual consta sus grandes donaciones de oro y plata a su pueblo). El molino podría haber estado funcionando hasta finales del siglo XIX, tiempo en que se empezaron a promocionar de nuevo los de viento; y el fin de la actividad de todos estos, a inicio del siglo XX, a causa de la introducción de las fábricas de harina.
Pero la galería permaneció casi igual hasta hoy, aunque olvidada, siempre soterrada transversalmente bajo el río Córcoles, con sus 2 pozos abiertos para la captación (figs- 1 y 2). Gracias en parte, a que el río Córcoles no experimenta periódicamente riadas importantes catastróficas, esta estructura se ha conservado hasta hoy sin derrumbes y otras alteraciones.
Fig.-1. Pozo de cierre a la galería.

Fig.-2. Pozo manantío, salida de la galería.
Respecto
a la zanja cimbrada y a sus aljibes, ésta debe de ser de principios del siglo
XX, debido al uso de cemento en el armazón de las losas.
Bibliografía
de referencia.-
- Archivo Histórico de Cuenca (1836). Inventario de Bienes. 4 de Mayo de 1836. Convento de Religiosas Carmelitas Descalzas. Legajo 70-Hacienda. Finca “La Pasadilla”.
- Sandoval Mulleras, Agustín. (1983). “Historia de mi Pueblo. Muy Noble y Leal Ciudad de Villarrobledo”. Imp. Cervantes. S.L. 2ª. Ed.
-
Espinar, Virgilio. (1998). “Iglesias y conventos de
Villarrobledo”. Biblioteca de Autores y Temas de Villarrobledo, nº, 7.
Gravisal-Villarrobledo.